Alergias e intolerancias en el comedor
|
Imagen de la página
|
|
Leyenda de imagen
|
Contenido de la página
La alergia a los alimentos es un problema de salud creciente en los últimos años. Se calcula que entre un 5-10% de los niños menores de tres años y un 1,4-1,8% de la población adulta padecen alguna alergia alimentaria.
Al mismo tiempo, el uso de comedores escolares ha ido aumentando, lo que significa un incremento de la necesidad de atender adecuadamente a los niños con alergias u otras enfermedades relacionadas con la alimentación, como las intolerancias o la obesidad. El único tratamiento para estos trastornos es la aplicación de una dieta en la que se evita totalmente el alérgeno que produce la reacción, y que al mismo tiempo resulte totalmente segura y equilibrada. Además hay que asegurar que el proceso de elaboración y servicio de la comida se realice de forma adecuada, separando las zonas y los utensilios de elaboración y vigilando atentamente el servicio.
Pero junto a los problemas de seguridad están los de integración. El hecho de tener una dieta especial no debe implicar que los niños se sientan diferentes o aislados del resto de sus compañeros, o que no puedan participar de las mismas actividades que éstos. ¿Cómo garantizar la seguridad y la integración al mismo tiempo? Sólo es posible a través de una correcta formación del personal de cocina y del que está en contacto con los niños (camareras, monitoras…). Extremar la vigilancia, conocer las alergias, las dietas y las medidas de seguridad e higiene permitirá que el comedor sea seguro y a la vez integrador.